Se definen como un grupo de música al mismo tiempo que de amigos. Almas extrapoladas en el mundo sensible. Homínidos con los pies en Extremadura y el corazón entre nubes, afirman.
El Desván del Duende sacó su primera maqueta, que les abrió el camino para en 2007 grabar su primer disco: 'Eres buena gente'. Un trabajo que ellos consideran clave para entender la rumba trotona callejera y para formarles como músicos y personas.
Es 2009 el año elegido para realizar su segundo álbum, el de la confirmación: 'Increíble pero cierto'. Música cercana al dadaísmo emocional a la vez que inspirada.